Había una vez una pequeña niña llamada Sofía y su hermano menor, Miguel. Un día, mientras jugaban en el bosque cercano a su casa, apareció un dragón de repente y agarró a Miguel con su enorme garra.
Sofía, sin pensarlo dos veces, sabía que tenía que hacer algo para salvar a su hermano. Recordó que su abuela le había contado una historia sobre un dragón que era vulnerable a la música.
Así que, rápidamente, Sofía corrió a su casa y agarró su flauta. Volvió al bosque y comenzó a tocar una hermosa melodía. El dragón, sorprendido por la música, dejó caer a Miguel y comenzó a bailar al ritmo de la flauta de Sofía.
Miguel corrió hacia su hermana y juntos, con la ayuda de la música, pudieron escapar del bosque y regresar a casa sanos y salvos.
Desde ese día, Sofía se convirtió en una heroína para su hermano y para todos los que conocían su valentía y creatividad para salvar a su hermano del peligroso dragón.
